Saltar a contenido principal Saltar a navegación principal

Alumnos de escuelas de la UNCUYO, premiados en la Olimpíada Argentina de Física

Se trata de Ana Valentina Alarcón Arreghini (CUC), que obtuvo el tercer premio en el nivel 1 de la instancia nacional, y de Brian León (DAD) que salió segundo en el certamen de cuentos.

20 de noviembre de 2020, 10:35.

Alumnos de escuelas de la UNCUYO, premiados en la Olimpíada Argentina de Física

Este año, la instancia nacional de la 30° Olimpíada Argentina de Física (OAF), debió realizarse a distancia por el contexto de pandemia. A pesar de eso, alumnos de las escuelas secundarias de la UNCUYO igualmente participaron, destacándose entre los estudiantes de todo el país. Entre ellos, Ana Valentina Alarcón Arreghini, quien forma parte del CUC, obtuvo el tercer premio en el nivel 1 de la prueba nacional, siendo la única mendocina en quedar entre los ganadores. También, Brian León, alumno del DAD, que obtuvo el segundo premio en el certamen de cuentos.

Única mendocina en el podio de la OAF

Ana Valentina Alarcón Arreghini (17) decidió participar de las OAF apenas arrancó el año lectivo, antes de la pandemia. “Como era mi último año y pensando que los conceptos me iban a servir para el preuniversitario al que fuera a aplicar y para la vida, en general, decidí participar. No tanto para la competencia ni para ganar, porque no tenía expectativas de llegar a ninguno de los premios, sino para aprender más sobre Física y sobre todo lo que me enseñaron”, comentó la joven que está cerrando esta etapa escolar en el Colegio Universitario Central (CUC), una de las escuelas dependientes de la Universidad Nacional de Cuyo.

La preparación, describió, fue “continua y ardua, durante todo el año”. “Implicó toda una preparación extracurricular. María Eugenia Richardi, profesora que tuve el año pasado en Física experimental, fue quien me ayudó con los conceptos y preparando cuadernillos especiales”.

Ana Valentina superó la etapa local y se midió con más de 120 estudiantes de todo el país, entre los que obtuvo el tercer puesto en el nivel 1 por orden de mérito, tras rendir dos exámenes: uno experimental, y otro teórico, en la modalidad virtual. La joven detalló que para el primero se les envió a un domicilio, con estrictos protocolos para certificar que se siguieran todas las reglas del certamen, material y una consigna que se desarrolló durante toda una jornada. Al otro día, debió rendir el examen teórico que consistió en tres grandes problemas y sus correspondientes subproblemas vinculados al campo de la Física. 

A su vez, Alarcón Arreghini también participó del certamen de cuentos que incluyó la Olimpíada, en donde obtuvo una mención especial, gracias a combinar lo aprendido en la materia, con una de sus pasiones –según contó- que es escribir.

La pasión de escribir cuentos

Brian León confesó que, su primer reacción ante la noticia de haber ganado el concurso de cuentos que sumó la OAF, fue una mezcla de alegría y de “placer enorme”. Explicó que venía participando de otras olimpíadas, como la de historia, geografía, matemática, literatura y física. Entonces, para él, recibir este segundo premio fue una prueba de que todos sus esfuerzos anteriores habían valido la pena.

El estudiante del Departamento de Aplicación Docente (DAD) contó que el cuento que escribió está pensado para todas las edades, ya que tiene un lenguaje muy variado.  "De este modo, agradezco que el certamen me dio la libertad de presentar el cuento como quería".

Según detalló, la narración parte del nacimiento de una estrella, cuyo nombre es Astro, y que lo interesante es que, a lo largo del cuento, la estrella adquiere conocimientos al encontrarse con personajes ficticios y otros que existieron realmente, como Galileo Galilei.

Lo que lo motivó a presentarse fue -"sin dudas"- la Física. Pero, agregó, que cuando le dijeron que tenía que escribir un texto se puso muy contento, ya que también le encanta escribir.

“Escribir para mí significa liberar emociones”, confesó, además de asegurar que esto no solamente le sirve para liberar el estrés sino que ejercita muchísimo la mente. Además, expresó: "escribir es una pasión, es algo hermoso que se disfruta toda la vida".

Junto con la frase de “yo puedo con todo”, el estudiante del DAD afirmó que el miedo inhibe la creatividad y que esta es la principal herramienta para la creación. Relata que ha conocido mucha gente con miedo o vergüenza a la hora de escribir, y dice que siempre su consejo es que se quiten todos esos prejuicios de lado. “Yo siempre he hecho lo que quiero hacer, y eso me llevó a presentarme al concurso, a escribir, y a ganar”, aseguró Brian.

FUENTE: Prensa UNCuyo